Alegría de mis Días, Tranquilidad de mis Noches

Y una vez más me acuesto, como cada noche, tranquilo, porque se que mañana, cuando despierte, seguirás a mi lado. Una vez más, como cada noche, me despido de ti hasta mañana. Dormiré bien, aún siento tus manos, acariciando mi espalda. Aún siento tu cabeza sobre mi pecho. Tal vez esta noche no pueda abrazarte, pero cerraré los ojos y estaré contigo, en todos y cada uno de los abrazos que nos hemos dado, en todos y cada uno de los besos que te he regalado.

Que la alegría de mis días se mide por las sonrisas que me dedicas, y es que ya no se amanecer si no es con la alegría de saber que cuando me acueste, lo haré tranquilo, porque se que mañana, cuando despierte, seguirás a mi lado.

No Dudes

¿Por qué ha pasado tanto tiempo? ¿Acaso ha desaparecido aquella luz? ¿Aquella estrella?.
No dudes que eres mi día a día, no dudes que te pienso. No dudes que te quiero. No dudes de mis sonrisas, no dudes de mis miradas. No dudes de mis abrazos y no dudes de mis besos.
Que estuve para ti incluso cuando no estaba para mi. Porque no te he dejado caer y mi único propósito fue ponerte las alas, ayudarte a volar. Traté de cubrirte si llovía y de sacarte una sonrisa si lo único para lo que tenías fuerza era para llorar.
Nunca se qué más decir, si es que ya te lo dije todo, mas siempre encuentro las palabras del mismo modo que tú me enseñas cada nuevo motivo para vivir.

Aún logras evocarme esa pradera soleada por la que correr agarrados de la mano con cada mirada.
Por todo esto y más, no dudes de mi, de mis palabras. De mi corazón. Yo nunca lo he hecho.
Pero sobre todo, ten claro que te quiero.