"No la llamaré, que llame ella si quiere hablar conmigo. Siempre llamo yo" equiparable igualmente a un "no le daré los buenos días, siempre lo hago, que hoy lo haga ella primero" y mismamente sustituyendo el "buenos días" por "buenas noches".
¿Qué es lo que nos da tanto miedo? ¿Que descubran que pensamos en ella a todas horas? ¿Que no entendemos un día en el que ella no aparezca de algún modo? ¿Que los días son menos buenos si no nos los desean?
A eso, señores míos, se le llama ORGULLO, sí, con mayúsculas. Gran causante de nuestros problemas. Destroza romances, amistades... todo, en resumen.
Tenéis razón en parte, todos buscamos ser correspondidos. Querer, y que nos quieran. Pero debemos entender que no todo el mundo expresa lo que siente del mismo modo y con la misma facilidad.
Sólo hay que comprender que realmente lo que tú sientes vale más que el quién da los buenos días antes. Que realmente quieres hablar con ella, da igual quién cojones sea el que llame primero porque lo que realmente deseas es escuchar su voz de una vez y que te diga que eres simplemente maravilloso, que te cuente lo genial que le ha ido el día, que te desee unas buenas noches. Lo que deseas es poder alegrarte por ello, independientemente de si llama ella o lo haces tú.
A veces hay que saber ver más allá del típico "pasar por el aro" o "rebajarse"... Si vale la pena, actúas y punto. Porque en realidad somos muy gilipollas. Entendemos que aceptar un error o pedir perdón significa "arrastrarse", y esto no es así, realmente significa comprender, comprender que esa persona lo vale, y que las estupideces que se hayan echo no valen lo suficiente como para perderla.
Así nos va. Yo me despido diciendo "Buenos días, y por si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes y buenas noches", porque hay que apreciar lo que vale la pena tener.
Un mar de sensaciones
Momentos que te dejan sin respiración... son como el primer beso, no se olvidan. No se olvidan, pero al igual que sucede con el resto de besos que te darán en tu vida, cada vez aparecerán más difuminados en tu memoria.
Mi teoría es que con el tiempo, vamos insensibilizándonos. Remedio natural que nos plantea la vida.
Los momentos bonitos, serán menos bonitos. Los momentos difíciles, serán más llevaderos.
Las lágrimas comenzarán a brotar con cuentagotas, el corazón dejará de latir apresuradamente. Poco a poco dejaremos de ser tan impresionables. Los momentos buenos o malos, ya no lo sentiremos de la misma manera que la primera vez. Primera vez solo hay una, para todo. Tras eso, todo se convertirá en una acción monótona, un momento más, una persona entre otras tantas.
La experiencia es un grado. Con el tiempo dejaremos de ilusionarnos por las cosas más banales, para de este modo evitar desilusiones.
Los golpes nos enseñan que a veces es mejor ir lento y pisar el freno, para minimizar la hostia que podamos pegarnos. No dejaremos de querer, de enamorarnos, de vivir y disfrutar o sufrir los episodios de nuestra vida, pero comenzaremos a vivirlos a otro nivel, de otro modo, con pausa.
Disfrutemos los momentos con pausa, robémosle tiempo al tiempo.
Mi teoría es que con el tiempo, vamos insensibilizándonos. Remedio natural que nos plantea la vida.
Los momentos bonitos, serán menos bonitos. Los momentos difíciles, serán más llevaderos.
Las lágrimas comenzarán a brotar con cuentagotas, el corazón dejará de latir apresuradamente. Poco a poco dejaremos de ser tan impresionables. Los momentos buenos o malos, ya no lo sentiremos de la misma manera que la primera vez. Primera vez solo hay una, para todo. Tras eso, todo se convertirá en una acción monótona, un momento más, una persona entre otras tantas.
La experiencia es un grado. Con el tiempo dejaremos de ilusionarnos por las cosas más banales, para de este modo evitar desilusiones.
Los golpes nos enseñan que a veces es mejor ir lento y pisar el freno, para minimizar la hostia que podamos pegarnos. No dejaremos de querer, de enamorarnos, de vivir y disfrutar o sufrir los episodios de nuestra vida, pero comenzaremos a vivirlos a otro nivel, de otro modo, con pausa.
Disfrutemos los momentos con pausa, robémosle tiempo al tiempo.
...Y que le gusten las mandarinas
Todos tenemos un ideal, soñamos con un tipo de persona en concreto.
A mi personalmente me mola el ideal Becqueriano, ya sabéis:
RIMA XI
A mi personalmente me mola el ideal Becqueriano, ya sabéis:
RIMA XI
—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.
—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,
puedo brindarte dichas sin fin.
Yo de ternura guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.
—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz.
Soy incorpórea, soy intangible,
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!
Unos piden que no fume, otros que sea inteligente. Alguno solo busca que sea atractiva. Son pequeños detalles, pequeños detalles que conforman nuestra idea de perfección, de amor ideal. Lejos de que la perfección no exista pues como tal, simplemente basándome en que no habrá dos personas con el mismo ideal y que por tanto buscarán distintas perfecciones. No obtendremos una perfección absoluta entonces.
Pero imaginemos que encontramos exactamente lo que estamos buscando, imaginemos que encontramos a la persona perfecta, todo es genial y fantástico. Yo, personalmente me aburriría. Sinceramente dudo de que realmente exista la persona perfecta. Algo perfecto sería eso, vivir en un sueño, y vivir en un sueño implica no tener que soñar.
Debemos amar las virtudes y los defectos, y si no existen defectos, nuestro sentimiento se queda cojo. Es fácil amar un sueño. Pero es mejor disfrutar de la realidad.
La realidad radica en que los buenos momentos acaban, las personas no son perfectas y el amor a veces duele. A pesar de ello, como decía Andrés Montes:
"La vida puede ser maravillosa"
Algo más que un escaparate
"Yo busco a alguien que me haga feliz... y si esa persona es atractiva mejor"
Queda muy bonito así dicho, pero en lo que realmente nos centramos es en buscar lo que va tras los puntos suspensivos, alguien atractivo.
A lo largo de los años encontraremos multitud de personas con capacidad más que de sobra para hacernos sentir lo más importante, pero pasaremos de largo porque no cumplen los dos requisitos, no son todo lo atractivos que desearíamos. Esto quiere decir que no nos conformamos con cualquier cosa, lo cual no está mal del todo, pero deja al descubierto nuestra hipocresía.
El otro día vi una entrevista a Dustin Hoffman en la cual hablaba sobre su película "Tootsie", en la cual su personaje se disfraza de mujer para conseguir un empleo. Hacía una profunda reflexión en la cual decía haber llorado al descubrir todas las mujeres interesantes a las cuales no prestó atención a lo largo de su vida, simplemente porque no eran atractivas. Dijo también que al rodar la película había visto cómo sería él mismo si fuera mujer, no sería atractivo pero aun así sabía sobradamente que habría sido una mujer increíble, una gran persona. Ahora bien, si él se hubiera visto a sí mismo de mujer en una fiesta no se habría parado siquiera a hablar con ella. Descubrir y reflexionar sobre esto, fue lo que le hizo llorar.
Realmente da qué pensar. La influencia que tienen sobre nosotros los cánones de belleza. Hace tan solo un par de cientos de siglos, el ideal de belleza era el de las mujeres de caderas anchas, porque suponían una gran fertilidad. Actualmente, cuanto más delgadas mejor. Ahora las mujeres "perfectas" son esas que miden 1.80-1.90 m. piernas largas, delgadas y de medidas 90-60-90. Ya está muy dicho, pero os recordaré que los cánones son dictados por diseñadores de moda, los cuales son homosexuales en su gran mayoría, y claro, les sale más rentable vestir a una mujer 90-60-90 que a una mujer 120-80-120.
Nos hacen creer que debemos amar a mujeres como las de las portadas de las revistas. No se dan cuenta de lo que están fomentando dando tal prioridad al físico, a la fachada. Se incrementan enfermedades como la bulimia o la anorexia. Ellos se dan cuenta, pero es mejor mirar hacia otro lado, al igual que hicieron muchos países con las desgracias acometidas en África en su día, Sierra Leona y los dichosos diamantes de sangre por ejemplo.
Normalmente se dice que "si hay un buen escaparate, entras a ver lo que hay en la tienda", ¿Esto quiere decir, por desgracia, que si no eres una persona atractiva, no tienes opción, nadie querrá conocerte? Espero que aún quede gente que sepa ver más allá de los horizontes. Gente que, más allá de las convenciones sociales o de los cánones prefijados, sepa apreciar lo realmente bueno. Es fácil decir eso de la belleza interior, pero realmente existe.
Yo no me daré bola diciendo que he sido la excepción, que he sabido apreciar lo que había más allá del físico. No era así. Pero como todos, crezco como persona y soy más consciente de las cosas, de los actos y de las consecuencias con los años... y con los daños. Así que sí, el físico no es algo que me detenga o que me anime por sí solo. La persona más preciosa del mundo puede ser asimismo insustancial... y viceversa. Quedémonos con esto.
Queda muy bonito así dicho, pero en lo que realmente nos centramos es en buscar lo que va tras los puntos suspensivos, alguien atractivo.
A lo largo de los años encontraremos multitud de personas con capacidad más que de sobra para hacernos sentir lo más importante, pero pasaremos de largo porque no cumplen los dos requisitos, no son todo lo atractivos que desearíamos. Esto quiere decir que no nos conformamos con cualquier cosa, lo cual no está mal del todo, pero deja al descubierto nuestra hipocresía.
El otro día vi una entrevista a Dustin Hoffman en la cual hablaba sobre su película "Tootsie", en la cual su personaje se disfraza de mujer para conseguir un empleo. Hacía una profunda reflexión en la cual decía haber llorado al descubrir todas las mujeres interesantes a las cuales no prestó atención a lo largo de su vida, simplemente porque no eran atractivas. Dijo también que al rodar la película había visto cómo sería él mismo si fuera mujer, no sería atractivo pero aun así sabía sobradamente que habría sido una mujer increíble, una gran persona. Ahora bien, si él se hubiera visto a sí mismo de mujer en una fiesta no se habría parado siquiera a hablar con ella. Descubrir y reflexionar sobre esto, fue lo que le hizo llorar.
Realmente da qué pensar. La influencia que tienen sobre nosotros los cánones de belleza. Hace tan solo un par de cientos de siglos, el ideal de belleza era el de las mujeres de caderas anchas, porque suponían una gran fertilidad. Actualmente, cuanto más delgadas mejor. Ahora las mujeres "perfectas" son esas que miden 1.80-1.90 m. piernas largas, delgadas y de medidas 90-60-90. Ya está muy dicho, pero os recordaré que los cánones son dictados por diseñadores de moda, los cuales son homosexuales en su gran mayoría, y claro, les sale más rentable vestir a una mujer 90-60-90 que a una mujer 120-80-120.
Nos hacen creer que debemos amar a mujeres como las de las portadas de las revistas. No se dan cuenta de lo que están fomentando dando tal prioridad al físico, a la fachada. Se incrementan enfermedades como la bulimia o la anorexia. Ellos se dan cuenta, pero es mejor mirar hacia otro lado, al igual que hicieron muchos países con las desgracias acometidas en África en su día, Sierra Leona y los dichosos diamantes de sangre por ejemplo.
Normalmente se dice que "si hay un buen escaparate, entras a ver lo que hay en la tienda", ¿Esto quiere decir, por desgracia, que si no eres una persona atractiva, no tienes opción, nadie querrá conocerte? Espero que aún quede gente que sepa ver más allá de los horizontes. Gente que, más allá de las convenciones sociales o de los cánones prefijados, sepa apreciar lo realmente bueno. Es fácil decir eso de la belleza interior, pero realmente existe.
Yo no me daré bola diciendo que he sido la excepción, que he sabido apreciar lo que había más allá del físico. No era así. Pero como todos, crezco como persona y soy más consciente de las cosas, de los actos y de las consecuencias con los años... y con los daños. Así que sí, el físico no es algo que me detenga o que me anime por sí solo. La persona más preciosa del mundo puede ser asimismo insustancial... y viceversa. Quedémonos con esto.
Amor... a veces
Todos hemos vivido historias de amor, pero no hay dos amores iguales y a pesar de ello... todos los amores son lo mismo. Cada persona tiene su forma de interpretar el amor, de mostrarlo al resto, eso es lo más bonito de este sentimiento, no está atado a una convención social, pero a grandes rasgos, puede agruparse en tres grandes grupos según el nivel de interés de la persona a la que se ama:
Yo soy optimista. Creo en mis posibilidades y en el amor correspondido. A todos nos llega nuestro momento, solo tenemos que saber encontrarlo. Forjamos nuestra suerte.
- Amor correspondido. Es el más bonito, por supuesto. También es el más difícil de encontrar, en ocasiones llegué a pensar que se trataba de una utopía, pero me di cuenta de que hay gente que logró conseguirlo, tendré que preguntar debajo de qué piedra buscaron. No solo significa amar incondicionalmente, sino saberse amado también. No solo significa pensar en la otra persona, sino saberse pensado también. Y por último, no solo significa darlo todo por alguien, sino saber que ese alguien, daría todo por ti. Sois un todo y dejaréis de entender las cosas por separado, comenzaréis a entenderlas conjuntamente. Este amor es precioso. Es un sueño, el sueño que cualquiera aspira a alcanzar.
- Amor no correspondido. Quizá el más común. Comprendes que tu Todo, tiene nombre y apellidos, pero que no tienes nada que hacer. O quiere a otro o simplemente no te quiere a ti. Algunos kamikazes tratan de enamorar a esa persona, los animo, como dije ayer, la esperanza es lo último que debe perderse. Mi consejo en este caso es asumir el papel que nos toca representar, el de "uno más" en su vida y seguir adelante. Es difícil entender que no tienes posibilidades, es más difícil aun luchar si es contra tus propios sentimientos contra quien lo haces. Es difícil renunciar a lo que quieres, pero a veces, una buena huida, es una buena victoria.
- Amor correspondido... a veces. Este es el peor. Supone caer en una red, una red tan bella que nos ciega. Este amor es capaz de elevarte al cielo o descenderte a los infiernos. No te dan alas, tampoco te las quitan y esto es lo peor. Siempre dije que en ocasiones un simple no es mejor que cualquier incertidumbre. Tan pronto pueden darte un beso, como dárselo a otro y no, no es que no te estén queriendo, simplemente esas personas están confundidas o tienen una forma de amar diferente a la "establecida". Diferente no significa menos válido, solo significa diferente.
Yo soy optimista. Creo en mis posibilidades y en el amor correspondido. A todos nos llega nuestro momento, solo tenemos que saber encontrarlo. Forjamos nuestra suerte.
Soñar como forma de vida
¿Quién no ha sufrido en esta vida?
Obviamente la pregunta es retórica, todos hemos tenido malos momentos. Amigos que nos fallan, amores que se quedan por el camino... Unas veces porque nosotros mismos fijamos el listón muy alto y otras veces porque ellos no cumplen los requisitos mínimos.
Siempre he dicho que alguien en quien no puedes confiar no es merecedor de formar parte de tu vida.
Pero lo que nos impulsa a seguir adelante siempre es la esperanza, el sueño de días mejores, y es que es cierto que "La esperanza es lo último que se pierde". Cualquiera de nosotros hemos pasado por esos momentos en los que nos han hecho polvo y lo único que esperábamos era, ya, ser barridos con elegancia. Al día siguiente, tras haber dormido un número razonable de horas, comenzamos a ver las cosas de otro modo, comenzamos a comprender que quizá esa persona que prometía amarte, no era la persona que debía amarte, quizá esa persona también se confundió. Comenzamos a entender que esos amigos que juraban amistad no eran los amigos ideales para ti. Comenzamos a ver la luz al final del túnel, no solo nosotros nos equivocamos, ellos también lo hicieron, ninguno tiene más culpa que el otro. Aprendemos que la esperanza es lo último que debe perderse, pero no se puede hacer de ella un modo de vida. Unos días después de que te hicieran pedazos el corazón, quizás vuelvas a ser capaz de perdonar, de volver a ilusionarte con un amor que te corresponda, de unos amigos que estén ahí desinteresadamente. Vuelves a ilusionarte con la idea de volver a ser feliz.
En ocasiones es difícil perdonar, o amar, pero no debemos desesperar porque también dicen que "El que la sigue, la consigue". Y sí, este es un mensaje Esperanzador. No esperar nada de nadie, es el mejor remedio para evitar desilusiones, pero somos humanos, cometemos errores y debemos aprender a vivir con ellos y aprender de ellos. Una vida en la cual no confías en nadie se tornará en vacía.
Necesitamos poder apoyarnos en algo, en alguien.
Necesitamos confiar y necesitamos soñar.
Obviamente la pregunta es retórica, todos hemos tenido malos momentos. Amigos que nos fallan, amores que se quedan por el camino... Unas veces porque nosotros mismos fijamos el listón muy alto y otras veces porque ellos no cumplen los requisitos mínimos.
Siempre he dicho que alguien en quien no puedes confiar no es merecedor de formar parte de tu vida.
Pero lo que nos impulsa a seguir adelante siempre es la esperanza, el sueño de días mejores, y es que es cierto que "La esperanza es lo último que se pierde". Cualquiera de nosotros hemos pasado por esos momentos en los que nos han hecho polvo y lo único que esperábamos era, ya, ser barridos con elegancia. Al día siguiente, tras haber dormido un número razonable de horas, comenzamos a ver las cosas de otro modo, comenzamos a comprender que quizá esa persona que prometía amarte, no era la persona que debía amarte, quizá esa persona también se confundió. Comenzamos a entender que esos amigos que juraban amistad no eran los amigos ideales para ti. Comenzamos a ver la luz al final del túnel, no solo nosotros nos equivocamos, ellos también lo hicieron, ninguno tiene más culpa que el otro. Aprendemos que la esperanza es lo último que debe perderse, pero no se puede hacer de ella un modo de vida. Unos días después de que te hicieran pedazos el corazón, quizás vuelvas a ser capaz de perdonar, de volver a ilusionarte con un amor que te corresponda, de unos amigos que estén ahí desinteresadamente. Vuelves a ilusionarte con la idea de volver a ser feliz.
En ocasiones es difícil perdonar, o amar, pero no debemos desesperar porque también dicen que "El que la sigue, la consigue". Y sí, este es un mensaje Esperanzador. No esperar nada de nadie, es el mejor remedio para evitar desilusiones, pero somos humanos, cometemos errores y debemos aprender a vivir con ellos y aprender de ellos. Una vida en la cual no confías en nadie se tornará en vacía.
Necesitamos poder apoyarnos en algo, en alguien.
Necesitamos confiar y necesitamos soñar.
Un día normal
Hay veces en que cae la noche, te introduces en tu cama y lo único en lo que piensas es en escuchar música, en reflexionar. Te das cuenta que durante ese día no has hecho nada de provecho, descubres que durante esas 16 horas que has pasado despierto no has dado el paso necesario para cambiar el mundo. Nadie te recordará por lo que has hecho durante ese día. Pero debemos asumirlo, no todos los días son una aventura, pero aun así necesitamos esos días normales.
El mundo necesita personas normales, sin ellas, la existencia de la gente importante no tendría sentido, no tendrían una base sobre la cual destacar, y bien, eso es lo que sucede con los días normales, son necesarios para que los días extraordinarios puedan ser eso, extraordinarios.
Asumamos que no todos los días los pasaremos junto a esa persona especial, junto a nuestra familia o junto a nuestros amigos... no todos los días nos besarán y querrán como si no hubiera mañana. Pero gracias a los días normales somos capaces de apreciar esos días especiales. Dicen que "lo poco gusta y lo mucho cansa", doy fe de ello.
No todos los días aportaremos nuestro granito de arena a este gran desierto llamado mundo, no todos los días nos sentiremos importantes ni todos los días nos sentiremos afortunados. Pero los días son como un equipo de fútbol, se necesita un equipo titular y un equipo suplente. En saber combinarlos está la receta del éxito.
El mundo necesita personas normales, sin ellas, la existencia de la gente importante no tendría sentido, no tendrían una base sobre la cual destacar, y bien, eso es lo que sucede con los días normales, son necesarios para que los días extraordinarios puedan ser eso, extraordinarios.
Asumamos que no todos los días los pasaremos junto a esa persona especial, junto a nuestra familia o junto a nuestros amigos... no todos los días nos besarán y querrán como si no hubiera mañana. Pero gracias a los días normales somos capaces de apreciar esos días especiales. Dicen que "lo poco gusta y lo mucho cansa", doy fe de ello.
No todos los días aportaremos nuestro granito de arena a este gran desierto llamado mundo, no todos los días nos sentiremos importantes ni todos los días nos sentiremos afortunados. Pero los días son como un equipo de fútbol, se necesita un equipo titular y un equipo suplente. En saber combinarlos está la receta del éxito.
No es tiempo de príncipes azules
¿Quién no ha visto películas románticas en las cuales todo sale bien? Os contaré un secreto, la mayoría no está basada en hechos reales.
La realidad no es tan fácil. En las películas, por mucho que la cague el chico, al final siempre la conquista con un último y espectacular gesto romántico. En la vida real, si la cagas te mandan a tomar por el culo, y si tratas de redimirte con un gesto romántico te llaman loco y puede que te lleves una bofetada. No es una norma general, pero sucede un 80% de las veces.
Las chicas de ahora dicen buscar un príncipe azul, cuando realmente lo que buscan es un chico que les de lo que quieren, un poco de "amor" y luego si te he visto no me acuerdo. Ay del pobre infeliz que se enamore, terribles pesares le aguardan. Le espera una larga enumeración de tópicos del estilo "no eres tú, soy yo", "mereces algo mejor", "me gusta otra persona", "no estoy preparada" y un gran etcétera.
A quién queremos engañar, la gente no tiene las cosas claras, y al decidido lo tachan de precipitado o loco, simplemente porque destaca, no es a lo que el resto está acostumbrado.
Las cosas claras, si quieren amor aceptarán a ese romántico apasionado, ese Príncipe Azul . Mi teoría radica en que solo ligas si eres un hijo de puta. Si no te preocupan lo más mínimo los sentimientos de la otra persona, si eres un cabeza loca, si no te asientas con una persona, tienes una probabilidad de éxito del 99%. El otro 1% lo reservo a las chicas que sí saben lo que quieren y no lo enmascaran con topicazos, las que serán tachadas de locas o extrañas.
Me han llamado exagerado por regalar un ramo de flores, al mes de estar con una chica. Yo no lo entiendo así. Lo entiendo como un gesto que simboliza todas las palabras que no pude encontrar a la hora de describir lo que sentía.
Las relaciones ahora no son como antes, queda de manifiesto. Ahora son excepcionales esas relaciones de exclusividad donde la pareja era una pareja de toda la vida, que a lo largo de su vida solo habían tenido una relación, con la otra persona. Esos amores eran más bonitos, se vivían de otro modo. Ahora dicen "Amor" cuando quieren decir "sexo", y así nos va.
¿Qué puedo decir? Quizás he nacido fuera de época. Pero vivo con el sueño de encontrar a una chica de ese 1%.
La realidad no es tan fácil. En las películas, por mucho que la cague el chico, al final siempre la conquista con un último y espectacular gesto romántico. En la vida real, si la cagas te mandan a tomar por el culo, y si tratas de redimirte con un gesto romántico te llaman loco y puede que te lleves una bofetada. No es una norma general, pero sucede un 80% de las veces.
Las chicas de ahora dicen buscar un príncipe azul, cuando realmente lo que buscan es un chico que les de lo que quieren, un poco de "amor" y luego si te he visto no me acuerdo. Ay del pobre infeliz que se enamore, terribles pesares le aguardan. Le espera una larga enumeración de tópicos del estilo "no eres tú, soy yo", "mereces algo mejor", "me gusta otra persona", "no estoy preparada" y un gran etcétera.
A quién queremos engañar, la gente no tiene las cosas claras, y al decidido lo tachan de precipitado o loco, simplemente porque destaca, no es a lo que el resto está acostumbrado.
Las cosas claras, si quieren amor aceptarán a ese romántico apasionado, ese Príncipe Azul . Mi teoría radica en que solo ligas si eres un hijo de puta. Si no te preocupan lo más mínimo los sentimientos de la otra persona, si eres un cabeza loca, si no te asientas con una persona, tienes una probabilidad de éxito del 99%. El otro 1% lo reservo a las chicas que sí saben lo que quieren y no lo enmascaran con topicazos, las que serán tachadas de locas o extrañas.
Me han llamado exagerado por regalar un ramo de flores, al mes de estar con una chica. Yo no lo entiendo así. Lo entiendo como un gesto que simboliza todas las palabras que no pude encontrar a la hora de describir lo que sentía.
Las relaciones ahora no son como antes, queda de manifiesto. Ahora son excepcionales esas relaciones de exclusividad donde la pareja era una pareja de toda la vida, que a lo largo de su vida solo habían tenido una relación, con la otra persona. Esos amores eran más bonitos, se vivían de otro modo. Ahora dicen "Amor" cuando quieren decir "sexo", y así nos va.
¿Qué puedo decir? Quizás he nacido fuera de época. Pero vivo con el sueño de encontrar a una chica de ese 1%.
Sonrisas Mudas
Cuentan la historia de unas nuevas tecnologías que facilitaban la vida de los usuarios. Son tan falsas como los finales felices de Walt Disney.
Hemos elegido una vida de facilidades, una vida insustancial... le hemos quitado la gracia. Vivimos en colorgris azul Twitter o verde Whatsapp. Ey! Estas tecnologías son fantásticas, son una muestra de la evolución humana, pero seamos sinceros, podríamos vivir sin ellos.
¿Quién no ha utilizado un "jaja" estando totalmente serio? A veces las cosas están tan al alcance de nuestra mano que terminan por perjudicarnos.
- Ninguno.
Pero en esta sociedad vivimos resignados a tener que leer esa risa en lugar de poder escucharla y disfrutar de ella.
¿Que estoy loco? Puede, pero un último consejo antes de terminar, No os perdáis en este gran Océano de lo impersonal. La gente necesita estar con otra gente y vivir más allá del teléfono móvil. Necesitamos amar locamente, querer disfrutar de la vida, sonreír, hablar, llorar, incluso tomar unas copas... nadie lo hará por nosotros, ni si quiera Whatsapp.
Hemos elegido una vida de facilidades, una vida insustancial... le hemos quitado la gracia. Vivimos en color
¿Quién no ha utilizado un "jaja" estando totalmente serio? A veces las cosas están tan al alcance de nuestra mano que terminan por perjudicarnos.
- Whatsapp, la nueva deidad. Caracterizado por crear relaciones efímeras e insustanciales. Nos produce un sentimiento de cercanía con la otra persona que hace que olvidemos el valor de una llamada o de un mensaje de texto, y es que si a pesar de poder decirte algo gratuitamente, te llama, manda un mensaje o acude a verte, esa persona vale la pena, no por que ha invertido más esfuerzo o dinero, sino porque esos son los pequeños detalles que nos hacen grandes, llamémoslo los Ramos de Rosas de esta época.
- Ninguno.
Pero en esta sociedad vivimos resignados a tener que leer esa risa en lugar de poder escucharla y disfrutar de ella.
¿Que estoy loco? Puede, pero un último consejo antes de terminar, No os perdáis en este gran Océano de lo impersonal. La gente necesita estar con otra gente y vivir más allá del teléfono móvil. Necesitamos amar locamente, querer disfrutar de la vida, sonreír, hablar, llorar, incluso tomar unas copas... nadie lo hará por nosotros, ni si quiera Whatsapp.
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