Solo cuando la pierdes, sabes todo lo que la has querido.
Empiezas a notar la ausencia en todos y cada uno de esos pequeños momentos de
cada día. Y es que a veces nos equivocamos. Equivocarse está bien; puede ayudarte a saber cómo acertar, sólo tienes
que estar dispuesto a aprender. Pensaba
que todo esto sería mejor si aquel Nosotros dejaba de ser. Creí que cuando se
fuera el Nosotros, volvería el Yo, pero lo que no aprecié es que Yo, ya formaba parte
de Nosotros. Y quién sabe, tal vez sea tarde, y tal vez sea lo mejor, no lo se.
Pero el tiempo me está diciendo que el futuro es incierto, el pasado fue todo lo mejor que podría haber sido y que el presente se me escapa de las manos. Y ahora dudo. ¿Ha
merecido la pena? No lo se, tal vez sí, tal vez no, y tal vez ambas. A veces
nos equivocamos.
Equivocarse está bien.