Ya he vivido lo suficiente como para poder entender cosas como la distancia. Pero hay muchas distancias.
Y ninguna es agradable.
Creo que la primera que conocí fue la distancia que separa corazones. Cuando dos corazones no quieren lo mismo y acaban por alejarse. Y duele.
Luego ya, he conocido la distancia que separa personas. Aquí puedo decir que lo que jode es el hecho de que los corazones van de la mano, pero mi mano sigue sin alcanzar a tocar la tuya. Y qué mierda es eso. Porque no diré que había dejado de buscar, pero no tenía demasiadas esperanzas de encontrar, y has aparecido. Supongo que eso demuestra que todo es posible... Aunque siga siendo difícil el darte ese abrazo que hiciera que las buenas noches, lo fueran de verdad.
No se por qué dos piezas de un mismo puzzle pueden llegar a estar tan separadas.
Pero bueno, una vez encuentras las piezas, unirlas no es tan difícil. Podemos agarrarnos a eso, de momento.
Puedo decir de forma bonita que maldigo cada uno de los kilómetros que se interponen entre nosotros, porque me hacen desdichado. Pero lo cierto es que me cago en todos y cada uno de esos kilómetros por separarnos.
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