A veces me pregunto porqué nos da por hacer esas típicas cosas, esos pequeños detalles. Llamar fea a la persona que crees preciosa o llamarla tonta cuando te hace reír. Son detalles adorables.
Todos hemos sido pequeños y le hemos pegado una patada a la persona que nos gustaba, simplemente por eso. Queríamos llamar su atención, que pensasen en nosotros por un momento, que supiera que estábamos ahí. Pero nunca reconocíamos que nos gustaba.
En ocasiones nos resulta difícil mostrar lo que sentimos, tal vez porque nos hirieron y no queremos precipitarnos, o porque no queramos asustar a esa persona. Y hay veces en que con un simple "fea" ella se sabe la persona más maravillosa, no hace falta más.
Dar un paso adelante, declararnos, besarla, predisponernos a ser felices. Con el paso del tiempo, comprendemos que el ocultar lo que sentimos solo nos lleva a eludir una oportunidad. Triunfe o no el amor, conseguiremos una experiencia, experiencia que nos hará crecer como personas.
Cometer errores es humano y nos ayuda a crecer. Nos muestra la piedra en el camino, y nos plantea la elección de esquivar esa piedra en el futuro, o volver a tropezar con ella. Pero si no nos atrevemos no triunfaremos, eso está claro.
El otro día tuve la gran suerte de conocer una gran persona. Ese hombre, tras una entretenida conversación me desveló sus hobbies, pescar y montar en bicicleta, simplemente ese par de cosas. Él, tenía cáncer y le quedaban tres años de vida. Tres años en este mundo. Nunca olvidaré sus palabras:
-Javi, tú aun eres joven, yo ya tengo 45 años y esto llega ya a su fin. Si en esta vida he aprendido algo, es a apreciar las pequeñas cosas, esos pequeños detalles que hacen cada momento único, a no ambicionar grandes cosas, pues el materialismo nos está destruyendo. A mi, lo que me hace feliz es pescar y montar en bici, y es una lástima no haberlo descubierto antes. Valora esas pequeñas cosas del día a día. Si lo que te gusta es leer el Marca mientras tomas un café por la mañana, hazlo, no pierdas el tiempo, esto es muy corto.
En mi cabeza algo hizo "click", claro, es verdad. Debemos disfrutar cada momento al máximo. Como diría Barney Stinson, "Ted, debes agarrar a la vida por los huevos y exprimirla hasta sacarle todo el jugo". Al fin y al cabo nunca sabemos cuándo llegará nuestro momento. En esta vida, al llegar al final, lo único de lo que nos arrepentiremos no será de nuestros errores sino de las oportunidades que dejamos escapar.
Muchas veces me he formulado esa pregunta, "¿Qué te gustaría hacer antes de morir?", solo encuentro una respuesta apropiada, "VIVIR".
Aprovechad cada oportunidad, hay trenes que solo pasan una vez.
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