"No la llamaré, que llame ella si quiere hablar conmigo. Siempre llamo yo" equiparable igualmente a un "no le daré los buenos días, siempre lo hago, que hoy lo haga ella primero" y mismamente sustituyendo el "buenos días" por "buenas noches".
¿Qué es lo que nos da tanto miedo? ¿Que descubran que pensamos en ella a todas horas? ¿Que no entendemos un día en el que ella no aparezca de algún modo? ¿Que los días son menos buenos si no nos los desean?
A eso, señores míos, se le llama ORGULLO, sí, con mayúsculas. Gran causante de nuestros problemas. Destroza romances, amistades... todo, en resumen.
Tenéis razón en parte, todos buscamos ser correspondidos. Querer, y que nos quieran. Pero debemos entender que no todo el mundo expresa lo que siente del mismo modo y con la misma facilidad.
Sólo hay que comprender que realmente lo que tú sientes vale más que el quién da los buenos días antes. Que realmente quieres hablar con ella, da igual quién cojones sea el que llame primero porque lo que realmente deseas es escuchar su voz de una vez y que te diga que eres simplemente maravilloso, que te cuente lo genial que le ha ido el día, que te desee unas buenas noches. Lo que deseas es poder alegrarte por ello, independientemente de si llama ella o lo haces tú.
A veces hay que saber ver más allá del típico "pasar por el aro" o "rebajarse"... Si vale la pena, actúas y punto. Porque en realidad somos muy gilipollas. Entendemos que aceptar un error o pedir perdón significa "arrastrarse", y esto no es así, realmente significa comprender, comprender que esa persona lo vale, y que las estupideces que se hayan echo no valen lo suficiente como para perderla.
Así nos va. Yo me despido diciendo "Buenos días, y por si no nos vemos luego, buenos días, buenas tardes y buenas noches", porque hay que apreciar lo que vale la pena tener.
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