Soñar como forma de vida

¿Quién no ha sufrido en esta vida?
Obviamente la pregunta es retórica, todos hemos tenido malos momentos. Amigos que nos fallan, amores que se quedan por el camino... Unas veces porque nosotros mismos fijamos el listón muy alto y otras veces porque ellos no cumplen los requisitos mínimos.
Siempre he dicho que alguien en quien no puedes confiar no es merecedor de formar parte de tu vida.
Pero lo que nos impulsa a seguir adelante siempre es la esperanza, el sueño de días mejores, y es que es cierto que "La esperanza es lo último que se pierde". Cualquiera de nosotros hemos pasado por esos momentos en los que nos han hecho polvo y lo único que esperábamos era, ya, ser barridos con elegancia. Al día siguiente, tras haber dormido un número razonable de horas, comenzamos a ver las cosas de otro modo, comenzamos a comprender que quizá esa persona que prometía amarte, no era la persona que debía amarte, quizá esa persona también se confundió. Comenzamos a entender que esos amigos que juraban amistad no eran los amigos ideales para ti. Comenzamos a ver la luz al final del túnel, no solo nosotros nos equivocamos, ellos también lo hicieron, ninguno tiene más culpa que el otro. Aprendemos que la esperanza es lo último  que debe perderse, pero no se puede hacer de ella un modo de vida. Unos días después de que te hicieran pedazos el corazón, quizás vuelvas a ser capaz de perdonar, de volver a ilusionarte con un amor que te corresponda, de unos amigos que estén ahí desinteresadamente. Vuelves a ilusionarte con la idea de volver a ser feliz.
En ocasiones es difícil perdonar, o amar, pero no debemos desesperar porque también dicen que "El que la sigue, la consigue". Y sí, este es un mensaje Esperanzador. No esperar nada de nadie, es el mejor remedio para evitar desilusiones, pero somos humanos, cometemos errores y debemos aprender a vivir con ellos y aprender de ellos. Una vida en la cual no confías en nadie se tornará en vacía.
Necesitamos poder apoyarnos en algo, en alguien.
Necesitamos confiar y necesitamos soñar.

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