Sueños

Abres los ojos, el Sol brilla. Estás en una bella y verde pradera, acostado a la sombra de un gran árbol, abrazándola. La  miras a los ojos y no puedes evitar frotar los tuyos. Estás en el mejor lugar, con la mejor compañía y no consigues creer lo afortunado que eres.

En ese momento una idea ronda tu cabeza, quizá todo sea un sueño. Quizá si te pellizcas, despiertes y vuelvas a amanecer en tu cama, donde estás solo, el Sol no brilla y los pájaros de la calle están demasiado cansados para cantar.
Tomas una decisión, que le den al despertar, ya llegará, toca disfrutar del sueño. Sonríes a esa preciosa chica que hay a tu lado, ella te devuelve la sonrisa. En ese momento optas por hacerle boicot al despertador, no quieres despertar, nunca.
Los pájaros cantan alegres, y tú te encuentras enamorado, enamorado de un sueño. Aunque es bonito, sabes que no está realmente bien así que cierras los ojos y te pellizcas. Duele, pero abres los ojos. El paisaje no ha desaparecido, y ella sigue estando entre tus brazos. ¿Todo era real? Te desconcierta. Debe de ser eso a lo que llaman felicidad.
Realmente estás enamorado. De nuevo le sonríes, y ella nuevamente te devuelve la sonrisa. Os besáis, es lo más bonito que te ha pasado, y quieres disfrutar de ese beso, así que la besas suave y lentamente. Le pides que se ponga pintalabios, ese tan bonito y que te gusta tanto. Quieres que te tatúe sus labios en los tuyos. Acaricias su cara, su pelo, y le susurras al oído un "Te quiero".

Te enamoró siendo un sueño, pero puedes disfrutar de ella en la realidad.

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