Amanecer

Vivimos tantos amaneceres que ya no nos sorprende ver salir el Sol cada mañana.
Nos abrazamos durante tantos atardeceres que ya no alzábamos la vista para ver la puesta de Sol.
Es una pena. Todo pasa en esta vida, pero lo único que está siempre ahí, es lo primero a lo que dejamos de darle importancia. Volveremos a echar de menos los amaneceres cuando empecemos a dormir tanto tiempo, intentando huir del mundo, que dejemos de ver el Sol salir. Recordaremos con nostalgia los paisajes dibujados cada atardecer, que simbolizaba el pasar de las horas, cuando tengamos los ojos tan llenos de lágrimas que no seamos capaces de ver al Sol ocultarse.
Cambiaremos de amores, cambiaremos de amigos... pero hay algo que nunca nos podrán quitar, a nosotros mismos. Ese es nuestro verdadero Sol.

Una sonrisa, por todos aquellos que siguieron riendo cuando tocaba llorar, trataban de hacer un poco más feliz el mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario